La bala que esquivamos
10.07.2023

Quedan menos de dos semanas para las elecciones y parece que fue ayer cuando Pedro Sánchez ofreció, en un alarde de creatividad y desesperación, realizar un cara a cara semanal con Alberto Núñez Feijóo. Quería hacerlos encima los lunes, para rivalizar con este post-it que apenas se mete con él. Afortunadamente dio de frente con alguien que tiene muchos tiros pegados y nada que ganar con esa sobreexposición absurda e inadmisible, sobre todo si tenemos en cuenta que Sánchez es el único presidente que tiene una sentencia del Constitucional en contra por cerrar el parlamento a cal y canto. La bala que esquivamos ese día fue buena, y por dos razones. La primera, que hubiera puesto definitivamente en peligro las vacaciones de todo un colectivo, y entre ellas la mía. La segunda, y no menos importante: que no hay Dios que aguante seis cara a cara seguidos, hombre. Al final, confrontar con un mentirómano demostrado es como discutir con una exnovia: nunca te dará la razón y, si lo hace, seguramente esté fingiendo. Por eso con lo de esta noche ya tiramos hasta 2027 sin problemas.
